Retratos a la tinta

Esta técnica donde el material principal y único es la tinta (negra como el carbón en este caso), supone retos a varios niveles diferentes.

Por un lado, con un solo color se han de tratar de lograr los diferentes tonos de degradado, desde el mas oscuro hasta el mas claro. Para lograrlo es muy importante que la punta de la pluma sea lo suficientemente fina para lograr los tonos mas claros, ya que los tonos oscuros no son un problema, solo es cuestión de ir acumulando suficientes capas entrecruzadas hasta llegar al tono deseado.

Para ello, mi arma principal ha sido la pluma de punta mas fina que he podido encontrar. Buscando y rebuscando por internet descubrí una pluma diseñada para funcionar sin atascarse con tinta pigmentada que normalmente no es muy aconsejable para usar en plumas pues si se seca en su interior las puede dejar inutilizables. [Otra alternativa serían las plumillas, pero en este caso he optado por la pluma para evitar los viajes de ida y vuelta constantes al tintero]. La pluma que he utilizado está fabricada por la marca japonesa Platinum, se llama Carbon Pen y esta pensada para ser utilizada con la tinta pigmentada de la misma marca Carbon Ink. Y la verdad que estoy encantada con los resultados. Es una punta bastante fina, pero no rasca el papel y se puede dibujar con mucha comodidad. Tiene un forma un poco rara y el tapón mas feo de la historia de los tapones feos, pero eso es el exterior, y como dice la sabiduría popular (y La bella y la bestia, aunque en esto Disney es un poco inconsistente, pobre Quasimodo...) lo importante está en el interior.

Pero bueno, vale ya de hablar de esta pluma que parece que me hubieran pagado por hacerlo (que no es el caso, ya me gustaría a mi que me pagasen por probar productos artísticos, el cielo…).

Y por otro lado, la tinta es tinta, y como tal una vez depositada en el papel, ahí se queda. Esta técnica no acepta ningún tipo de equivocación ni corrección (se pueden usar tintas correctoras, gouache blanco, etc, pero aunque se puedan disimular si se digitaliza la imagen, en vivo y en directo se ven, y para mí, se ven mucho, por lo que yo prefiero no usarlas en este tipo de obras), por lo que puede ser un poco estresante en un área como el retrato donde no hay mucho lugar para la improvisación. Pero he descubierto que es una técnica que te obliga a proceder de una manera muy precisa y planificada, y la verdad que no he tenido los problemas que pensaba que podría tener.

En otras técnicas yo suelo trabajar por instinto, saltando de un sitio a otro según la obra me lo pida, y supongo que alguien con una formación mas reglada se llevaría las manos a la cabeza, pero eso es parte de lo que me gusta del arte, cada uno puede hacer su propio camino y ver que le funciona o no le funciona.

Como ejemplos para esta técnica he elegido dos actores con unos rasgos muy particulares y reconocibles. ¿Quien no reconocería la mirada del Dr. House (Hugh Laurie) o la sonrisa de Keira Knightley?

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